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Cuando salimos de Calcuta: Bombay, Udaipur y Jalsaimer

23 de Julio: Adios Calcuta.

Empieza el viaje, nos vamos de Calcuta con mucha pena, adios a los niños, aidos a las calles y adios a nuestros compañeros voluntarios… Andrea, Ramiro, María, Un, Fernando, Elena…


Nos cogemos un tren a Bombay: 36 HORAS…

24 de Julio:

Tren.

25 de Julio:Bombay.

Llegamos a Bombay (Mumbay) muy temprano con la intención de coger esa misma noche un tren con destino a Goa. El taxista nos lleva a un hostal cerca de la estación. Nos duchamos y nos vamos a conocer Bombay (Colaba y Fort). A Bombay lo llaman el «Londres» de India, todavía conserva los autobuses de dos pisos rojos y tiene edificios diplomáticos muy bonitos al estilo londinense. El hotel más lujoso que habíamos visto se encuentra aquí y por fin hemos visto el mar.

Por la noche hacemos el «check out» para coger el tren destino a Goa pero a Yvette le empieza a subir la fiebre en la estación. En taquilla me dicen que nuestro tren se ha cancelado debido a las inundaciones así que volvemos al mismo hotel acompañadas de dos chicas alemanas que hemos conocido en la estación.

Esa noche Yvette cae muy enferma con fiebre alta, vómitos y descomposición.

26 de Julio: Bombay.

Pasamos todo el día en el hotel ya que Yvette se encuentra muy mal. Suerte que íbamos cargadas de antibióticos ya que las enfermedades entraban en el guión. Tengo un poco de catarro así que no me viene nada mal descansar.

27 de Julio: Bombay.

Seguimos en Bombay. Yvette sigue mala pero va mejorando. Me voy a cambiar los billetes de Goa por otros nuevos a Udaipur, hemos desviado nuestra ruta hacia el norte debido a las inundaciones. Por la tarde voy a Internet. Yvette descansa.

28 de Julio: Bombay-Udaipur.

Nos vamos por fin de Bombay y es que le he cogido mucha manía a esta ciudad. El tiempo ha sido malo, nos han cancelado los billetes, mi amiga ha caído enferma y el hotel dejaba muchísimo que desear. Además, se encontraba muy alejado de la zona urbana y para llegar tenías que atravesar un camino de chabolas bastante desolador.

Llegamos a la estación central de Bombay y el tren se retrasa por lo que perdemos el otro tren que hacía conexión a Udaipur en un pueblo perdido. Pasamos la noche en esta estación perdidad en un «Rest Room». Nos acompañan unos cuantos turista más: una madre que viaja con su hija, dos chicas suecas que hablan español y una pareja de franceses. Me impresiona ver toda la gente que duerme en la estación y no precisamente en «Rest Rooms».

29 de Julio: Udaipur.

Temprano cogemos el tren a Udaipur (sleeping class) con todos los demás turistas. Voy todo el viaje durmiendo, cada vez que abro un ojo veo a Yvette mirando por la ventana, está absorta con todo lo que ve, me da envidia, pero no puedo parar de dormir…

Por la tarde llegamos a Udaipur y un hombre con un bigote enorme típico de Rajasthan nos hace los ticketes de preapago para montarnos en un Rickshaw que nos acerca a la ciudad. Buscamos un hostal y nos decidimos por el LAL GUEST HOUSE. Buena elección, es precioso. Nos toca una habitación que da a la terraza que a su vez tiene vistas al lago Pichola. Udaipur es una ciudad con tres lagos, el lago Pichola es el principal y sobre él flota un palacio al que solo accedes en barquita. La vista del palacio flotante es algo irreal, parece una imagen sacada de un cuento y eso era lo que veíamos desde nuestro hostal.


Por la noche nos marcamos una cenita romántica entre velas, arcos y vistas al lago. Cuando nos acostamos me duele un poco la tripa pero estoy tan cansada y además, me gusta tanto este lugar que no me importa nada.

30 de Julio: Udaipur.

Seguimos en Udaipur. Vamos a visitar el palacio flotante del lago en barquita.


Comemos en la azotea de un restaurante completamente solas y yo me quedo dormida tumbada en un diván entre cojines mientras espero la comida ¡Qué agradable!.


Después de comer vamos a dormir un poco la siesta ¡estamos agotadas!. Yvette me despierta porque ¡¡¡desde la terraza se ven elefantes!!!.

Nos tomamos un té en la terraza del hostal y nos vamos a hacer unas compritas. Me enamoro de este cuaderno de cuero :).

Por la noche cogimos un autobús rumbo a Jaipur para hacer transbordo allí a Jalsaimer. En el autobús de Jalsaimer hay una mujer que nos mira todo el rato ya que somos las únicas extranjeras. Intenta comunicarse con nosotras y se sorprende de que viajemos solas. En la parada que hacemos nos pide que la acompañemos a hacer pis detrás de unos arbustos ¡Qué graciosa!. Ella iba con su marido y debía aburrirse con él porque quería hacerse nuestra amiga :). Vemos el amanecer desde el autobús.

31 de Julio: Jalsaimer.

Cuando nos bajamos del autobús en Jalsaimer nos encontramos con un aluvión de gente ofreciéndonos su hotel en busca de comisión y rupias. Vienen a agobiarnos y lo consiguen, no te dejan andar, te plantan el catálogo de su hotel en la cara, gritan, le tiro un poco de agua a uno en la cara… se está pasando… Entre toda la maraña de pesados vemos un hombre alejado de todos ellos, está apoyado en su rickshaw así que nos dirigimos a él sin pensarlo. Todavía un espabilado de la maraña alcanza a colgarse del rickshaw como un mono, el conductor le grita algo y éste se baja. Nosotras se lo agradecemos y respiramos aliviadas.

Nos lleva al hostal SWASTIKA.

Jalsaimer es una ciudad a las puertas del Desierto del Thar. Durante siglos ha sido paso de comerciantes provenientes de Arabia, del Mediterraneo, Persia… Esa riqueza proveniente del comercio se ve reflejada en sus palacios llamados «havelis» construídos sobre todo en el siglo XIX, época esplendorosa. Estos palacios están hechos de tierra arenisca y es impresionante ver el detalle con el que están edificados, parecen una extensión vertical del desierto, una pasada.

Dentro del fuerte de la ciudad todavía vive gran parte de la población. El fuerte es impresionante y esa noche hay un concierto en una plaza. Lo vemos desde la ventana de un restaurante italiano decorado con espejitos, girasoles, lámparas mágicas y cojines en el suelo… precioso.

1 de Agosto: Jalsaimer.

Nos vamos de compras. Por la tarde vamos a la oficina de turismo porque queremos dar un paseo en camello por el desierto pero no podemos salir porque hace muy mal tiempo así que compramos los billetes para el día siguiente arriesgándonos a lo mismo pero es nuestra última oportunidad. En la agencia conocemos a Sahori que se apunta con nosotras al viaje en camello del día siguiente y esa tarde nos vamos juntas a dar un paseo por el lago de Jalsaimer y luego a la estación para comprar el billete de ida a Jodhpur, nuestro siguiente destino.

Por la noche vamos a cenar Thali Rajasthaní (riquísimo). Luego vamos a tomar un Lassi (bebida de yogurt hindú).

2 de Agosto: Jalsaimer.

Hemos hecho amigos en la ciudad. Los conocimos en la tienda donde nos compramos unos trapitos. Al día siguiente se vienen con nosotras a dar un paseo y luego nos acompañan a Internet. Más tarde, nos encontramos con Sahori y nos vamos a ver la puesta de sol en el desierto del Thar en camello. Yvette está emocionada con las dunas, la verdad es que es un espectáculo maravilloso, pero yo me quedo con el desierto del Sahara… Me impresiona ver asentamientos y poblaciones de gitanos en medio del desierto.


Por la noche nos vamos de la ciudad, cogemos el tren a Jaipur pero nos damos cuenta de que los billetes también llegan a Jodhpur y decidimos cambiar la ruta, ¡¡vamos a Jodhpur!!. En el tren vamos con Sahori, una chica australiana y nosotras. La gente nos mira asombrada, nos miran, nos miran…

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