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Río Revuelto de Joan Didion.

La primera novela de Joan Didion,  Río Revuelto, traducida y editada al español por Gatopardo Ediciones es la firma de un estilo que caracterizará todos los ensayos y novelas posteriores de la autora, la escritura como herramienta de observación del mundo.

Qué pasa en Río Revuelto: por qué son tan infelices sus personajes

El libro comienza con un disparo. Everett, el marido de Lily, usa su revolver para matar a Channing, el amante de su mujer en el embarcadero del rancho donde ambos viven con sus hijos. Así empieza la novela que, tras este comienzo, retrocede veinte años en el tiempo para contarnos la historia de dos familias de clase media americana que llegaron a California en la época de los grandes fundadores de granjas y negocios.

La narración transcurre paralela al declive y cambio de valores del sueño americano, ubicada en el contexto de una sociedad americana en transformación.

Cerca de Sacramento, California, La familia Knight y la familia MacClellan poseen las tierras que sus familias conquistaron cuando llegaron desde el Este al Delta de Sacramento en busca de oportunidades. La novela transcurre entre 1938 y 1959, durante este tiempo, los padres, representantes de la rama de pioneros fundadores de granjas y negocios más prósperos de California, van perdiendo fuerza a medida que se produce la desintegración paulatina de una época que viene a culminar con la muerte de estos y la incapacidad casi enfermiza de sus congéneres por mantener su legado y mucho menos la estabilidad familiar.

El estilo de Sacramento

El estilo de Río Revuelto es absolutamente periodístico en lo que se refiere a la precisión quirúrgica con la que narra los acontecimientos, las escenas y los diálogos, como si se tratase de fotografías en blanco y negro donde cada palabra fuera un soplo de aire que desempolve la instantánea para desvelar una realidad que debe ser contada. Este estilo seco mezcla herramientas narrativas de la literatura al estilo de otros grandes como Wolfe, Talesse o Hemingway, de manera que sus relatos se leen como novelas a pesar de que la técnica sea muy periodística. Es tan precisa en su escritura que algunas de las cosas que narra, luego suceden. Durante la lectura del libro me asaltaba un pensamiento, la similitud entre el carácter de Martha y el de su hija Quintana narrado en su libro Noches Azules. Si bien cronológicamente es imposible que un personaje sea el reflejo de otro, me hace entender ese poder de la escritura para diseccionar la realidad hasta el punto de hacerla posible en otro tiempo y en otro lugar. Aunque es posible que haya muchas Marthas, Lilys y Everetts en el mundo, solo Didion es  capaz de crear más allá de cualquier época y convertir la ficción en realidad. Es su maestría y también la magia de la literatura.

 Lily, Everett, Martha y Channing

La trama gira principalmente en torno a Lily, Martha, Everett y Channing. Son personajes marcados por los acontecimientos, por el curso de la vida y el destino. Ponen poco de su parte para encauzar su rumbo y parece que una mano invisible decide por ellos. Primero son sus padres quienes dirigen sus vidas, el rancho, a las mujeres, los negocios, todo. Finalmente, la muerte va dejando un reguero de silencio y de vacío; y a unos personajes sin mucha idea de cuidarse a sí mismos ante un panorama que cambia estrepitosamente en todos los sentidos.

Tras la muerte de su padre, Everett se ocupa del rancho sin gran capacidad de adaptación. No sabe dirigir con autoridad y no le gusta presentarse como un capataz líder. Rehuye de las fiestas, de las celebraciones anuales y de las reuniones con sus socios. Tiene terrores nocturnos, es muy llamativo cómo sueña constantemente con el incendio de las cosechas. Exactamente igual que en el sueño, va perdiendo en su vida a sus seres queridos, incapaz de mantener cerca de sí a su mujer, no congenia con sus hijos y finalmente, acaba por perder a su hermana con la que tenía un fuerte vínculo. Everett, aunque no se menciona en ningún momento, creo que sufre una tremenda depresión toda su vida. Así es la escritura de Didion, ella pone los hechos y los lectores ponemos la emoción.

Martha es mi personaje preferido, el más complejo y el más apasionante. Es una mujer llena de vida pero no sabe cómo gestionarla, cómo canalizarla. Hay una metáfora con un reloj en la oficina, que define muy bien su personalidad, ella no puede soportar esa visión de que el tiempo se le escapa, incluso se obsesiona con contar los segundo en su cabeza. La vida se le escapa a Martha por cada poro de la piel. Su final se revela a cada paso. Es una persona tremendamente sensible y buena aunque mordaz y analítica. Comprende a Lily mejor que nadie pero no es su rol ayudarla, también la odia por no saber cuidar de su hermano al que quiere con locura pero con el que le es imposible intimar por la personalidad distante y enferma de él. Finalmente, es derrotada por la indiferencia cruel de un hombre egoísta.

No habría problema si ella pudiera llevarse las cartas a otra parte y contestarlas allí tranquila, pero en la oficina no había dónde esconderse de todos aquellos relojes. Ella sabía que los relojes no tenían que parar, no era tonta. Sabía que necesitaba un reloj. Pero no podía trabajar con aquel reloj que no paraba ni un segundo. Y cuando el reloj no paraba ni un segundo, ella parecía incapaz de quitarle la vista de encima, y como no hacía ningún ruido, se sorprendió a sí misma haciendo mentalmente el ruido del reloj.

Lily es insegura y vulnerable. Su personalidad está marcada por la influencia de un padre excesivamente sobreprotector e idealista. No sabe cómo comportarse nunca, quiere ser feliz con Everett pero no encuentra la manera de tomar las riendas de su vida. Inspira mucha compasión, pero también rabia por sus constantes infidelidades. Supongo que en un mundo donde los hombres suelen tomar el mando de todo, ella no tuvo las armas para poner las cosas en orden cuando su marido flaqueaba.

La única merienda que organizó, el puñado de cartas y llamadas telefónicas, la cena del domingo noche a la que finalmente, Everett había accedido, y en la que a nadie, ni siquiera a Martha, se le había ocurrido ningún tema de conversación que tuviese continuidad: resultaba imposible repetir ninguna de aquellas cosas. Ya se convertiría en esposa  y madre más tarde, porque tal y como le diría a Everett en el terrible día en que se dio cuenta de ello: “Si mi padre está muerto, yo no soy yo”

Channing es el amante, primero de Martha y luego de Lily, parece que su personaje es el que lo rompe todo pero no es así, todo estaba por deshacerse y él es una víctima plausible de los acontecimientos.

Recapitulando

Es apasionante la forma sutil de Didion de narrar el trasfondo social de una época en Estados Unidos a través de unos personajes y de una historia estremecedora. Los valores fundamentales están ahí, la decadencia, la infelicidad, la pérdida del sentido de la vida ante una nueva era en la que ya no hay que luchar por mantener un legado porque ese legado ya no vale casi nada. La angustia de unos personajes perdidos sin herramientas para lo que les está tocando vivir. Sus hijos, se enfrentan casi igual de indefensos que ellos repitiendo patrones hasta que el cambio no se hace evidente, para ello, para la evidencia, hay que sucumbir y en ello está centrada la novela, en tocar fondo.

Si hay una sentimiento que predomina, es la infelicidad. Didion, con su estilo preciso y casi fotográfico nos muestra esa aridez destructora con frases ácidas y demoledoras pero sin pizca de emoción, lo de que son infelices lo deducimos nosotros, los lectores.

Lean Río Revuelto 🙂

 

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